Consejos para crear la tarjeta de visita perfecta
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Un evidente denominador común del mundo de los negocios es el enorme valor intrínseco de cada segundo que transcurre. Prueba de ello es que el éxito de una tarjeta de visita se determina en el preciso instante de la impresión causada a su destinatario cuando la recibe. Las tarjetas comerciales, como elemento de networking, deben cuidarse en todos sus detalles.

Una premisa básica es su distinción, debiendo sobresalir por su originalidad, su formato, su estética e incluso su textura. La segunda clave es proyectar una adecuada imagen del profesional que eres , pues la tarjeta debe constituir una extensión de tí mismo.

 

¿Qué debe tener una tarjeta de visita para que sea práctica?

En líneas generales, lo que se exige a una tarjeta comercial es que cuente con información 100 % útil. El nombre de la persona, el cargo que ocupa o profesión -si se trata de un autónomo o freelance-  y los datos de contacto  -sea el número de teléfono, email o perfiles sociales-  son los elementos imprescindibles.

 

En segundo lugar, la tarjeta de visita debe contener una sola idea. La tarjeta es un elemento corporativo, por lo que en su confección debe tenerse en cuenta que comunique la misma filosofía que la empresa o negocio en cuestión. Un ejemplo genérico: si un abogado necesita una tarjeta de visita necesitará ser una imagen que transmita seguridad, responsabilidad y seguridad. Por el contrario, un ilustrador o un diseñador gráfico deberá huir de convencionalismos y arriesgar en el formato y proyecto de la tarjeta.

 

¿Qué ocurre con su caducidad?

Lo ideal es que la tarjeta sea atemporal y, por lo tanto, solo se modifique cuando cambie alguno de los datos incluidos: si cambia de ubicación la oficina, el logo de la empresa o alguno de los datos de contacto.
En definitiva, una tarjeta de visita debe ser personal, práctica y comunicativa.

Etiqueta y Protocolo

Por último, ten en cuenta la etiqueta y protocolo a la hora de  entregar tu tarjeta de visita.

No la deslices entre los dedos, ni la entregues con los bordes doblados o arrugada, debe tener un aspecto impecable, así que guárdalas siempre en un portatarjetas para preservar su integridad.

Si recibes una tarjeta de tu interlocutor, toma la tarjeta de visita de la misma forma que te la ofrecen, quiero decir que  si te la entregan con la mano derecha, cógela con la mano derecha, si te la entregan a dos manos recíbela igual, o si es por una esquina haz lo mismo.

Y por último, cuando te la entreguen  ¡léela! (no te la guardes inmediatamente ) muestra respeto e interés y además te ayudará a memorizar el nombre de la persona con la que estas hablando, y así podrás llamarle por su nombre, mostrándote más cercano y facilitando la conversación .

 

Tarjeta-de-visita

Fuente de la infografía 

 

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